Parece que últimamente las mujeres hemos decidido hacernos oir con más fuerza. Ya hemos llegado al final de nuestra paciencia, de nuestro aguante y por fin se oye un basta generalizado. Basta de abusos de todo tipo, sexuales, salariales, domésticos, de conciliación… BASTA!

En esto como en otros muchos aspectos de nuestra sociedad creo que hemos llegado al final del camino, estamos en los coletazos finales de un sistema que a todas luces está obsoleto y que muere por ineficaz e injusto. Pero por estar justamente en los últimos momentos el sistema lucha con más fuerza por sobreponerse y resistir y eso explica todos los Trumps que estamos viviendo.

No descubro nada si digo que las redes sociales han formado parte de esta “revolución” porque nos han dado voz y oídos para que el mensaje de muchas y muchos nos llegue estén donde estén. En una sociedad donde día a día nos aislamos físicamente de los otros y nos unimos a través de nuestras pantallas no deja de ser peligroso este aislamiento, no hemos de olvidar que somos animales sociales y difícilmente  la comunidad virtual pueda nunca sustituir a la física sin dejar alguna tara por el camino. Pero teniendo esto siempre presente me gusta aprovechar lo bueno que nos aporta, me gusta escuchar lo que tienen que decir muchas de las personas que sigo y que de otra manera hubiera sido imposible descubrir. Pero a menudo me entristece ver como poco a poco me meto en un nicho de opinión donde todos los contenidos que me llegan son afines a lo que sigo o busco y soy muy consciente que éste es uno de los graves peligros de la era del contenido, pues  debemos hacer un doble esfuerzo para no estar desinformados  por la sobreexposición a contenido sólo de tu gusto o intereses. Debemos hacer un doble esfuerzo para encontrar al otro, las otras ideas que por no ser las nuestras el sistema nos obvia, empobreciendo así la foto panorámica del paisaje.

En fin, no sé porque hoy os estoy hablando de esto porque cuando me he sentado en el ordenador la idea era escribir sobre otra cosa completamente diferente pero esto es lo que ha salido y me lo tomaré como una señal de que esto es lo que toca compartir con vosotras.

Me encantará saber como lo veis. ¿Os habéis parado a pensar en ellos?

Miriam