La gestión del tiempo es uno de los temas que me llevan más de cabeza y a la vez más me apasionan. Es verdad que soy (o era) especialista en llenar la agenda hasta límites que cualquier persona se daría cuenta que son innecesarios. Pero con la llegada de Bruno eso ha cambiado, no puedo hacer todo lo que quisiera, sus horarios y necesidades son prioritarios. No voy a negar que me está costando  acostumbrarme,  y muchos días siento algo así como frustración por no poder hacer lo que de verdad me apetecería y siento vértigo porque no veo cuando podré volver a recuperar un poco de mi tiempo o libertad. Lo cierto es que sé que la respuesta es NUNCA (pero aún no estoy preparada para aceptarlo).

En fin, a lo que iba. Ahora más que nunca tengo que aprovechar el tiempo para llegar a hacer el máximo de cosas que quiero hacer y estos son algunos de los  pequeños trucos que estoy usando para conseguirlo.

El primero es utilizar la técnica de Bach Cooking de Elka de we love you academy  . Intento cocinar un sólo día a la semana, ese día me paso 3 horas en la cocina pero debo reconocer que me está funcionando de maravilla para no perder mucho tiempo durante la semana y sobre todo comer y cenar mucho más sano  cada día. Y además me quito una preocupación diaria de la cabeza.

Otra cosa es tener un calendario en la pared de mi despacho donde apunto con post-it de colores (uno por categoría; trabajo, Bruno, master, personal, casa…etc) todo lo que tengo que hacer, así veo si me estoy pasando de optimista y  lo que es prioritario para cada día y si tengo que desplazar alguna cosa con cambiar el post-it de día solucionado y me evito ver tachones en el calendario que tanto me desmotivan.

Otro truco (que me está costando pero que agradezco cada día que lo consigo) es levantarme antes que el resto de la familia para tener un rato para mí. Poder arreglarme con calma y estar activa cuando empieza la marcha en casa cambia radicalmente como me enfrento al resto del día. Esto implica levantarme a las 6.30, pero la verdad es que me compensa. La idea cuando inicié esta nueva rutina era poder hacer un poco de yoga antes de empezar la jornada pero eso aún no lo he hecho (ojalá lo consiga porque  mi espalda y mi mente lo necesitan).

 

Y por último, estoy intentando mejorar mi capacidad de disfrutar el aquí y el ahora y no estar pensando en cada momento lo que podría estar haciendo si no estuviera haciendo lo que hago en ese momento.

¿Soy la única que parece que nunca está donde tendría que estar?

Miriam