Ayer era el Día Internacional de la mujer emprendedora y desde StoriesbyFebrero no queremos dejar pasar la oportunidad de rendir un homenaje a todas las valientes que se atreven a dar un paso al frente y arriesgar.

Esta noche no podía dormir y me pusé a pensar en todas las que  tengo a mi alrededor y me sorprendió ver que son muchas más de las que a simple vista me hubiera imaginado.

Cada una a su estilo, con sus ritmos y viviéndolo a su manera, con sus días buenos y sus días malos, pero todas sabiendo que seguramente no tenían otra opción si querían ser coherentes con ellas mismas, si querían darse la oportunidad de saber hasta donde eran capaces de llegar.

Hay infinitos tipos de emprendimiento como infinitas mujeres diferentes y cada aventura se merece ser explicada porque de todas se puede aprender algo interesante, pero ahora sólo os hablaré de tres.

Por ejemplo de Helen, canaria que por amor acabó viviendo en Oviedo. Desde allí y tras emprender con su pareja una distribuidora de las marcas de gafas de sol más interesantes que hay hoy en día en el mercado, decide no quedarse sólo ahí, se lanza a probar con una pequeña tienda de moda. Pero no una tienda cualquiera, no. Eso sería muy fácil, sino que quiere llevar a Oviedo esas marcas que no llegan, que quizás son fáciles encontrar en Madrid o Barcelona pero que nadie espera encontrarse en esa ciudad. Pues ella lo consigue, arriesga y se deja su tiempo, dinero e ilusiones,  trabajando duro muy duro para que  C’over sea una realidad. Así que si estáis por Oviedo no os olvidéis pasar a visitarla, merece la pena.

También os puedo hablar de Esther. Su historia es muy diferente porque ella creció viviendo el emprendimiento a través de la vida de su  madre. Lleva en la sangre el amor por la decoración y cuando estalla la crisis y ve peligrar vivir de lo que de verdad le gusta no pudo quedarse con los brazos cruzados y decidió ir ella en busca de las oportunidades que aquí se cerraban. Así que cruzó el charco y se fue para Lima donde lleva unos años al frente de Id Lima. 

O os puedo hablar de Noemí. La verdad es que su caso es diferente, no estoy segura si ella quería emprender por amor al emprendimiento pero lo que sí que sé es que ella no quería vivir su vida a través de como otros le dijeran que tenía que vivirla. Quizás tenía que renunciar a sueldo, a estabilidad y acostumbrarse durante un tiempo a  vivir en la cuerda floja pero ella sabía que la única manera en que podía ser feliz era gestionando su tiempo y  gestionando su vida. Así que después de muchos intentos de amoldarse al mercado laboral y de trabajar para otros decidió ser coherente con ella misma y  trabajar para ella, y no se equivocó. Si necesitas una gestora, ella es tu chica.

Son sólo tres ejemplos, pero hay muchas muchas más y estoy segura que tú tienes a tu alrededor muchas más valientes de las que te imaginas.

 

 

 

 

 

 

 

 

A todas ellas,

ENHORABUENA!!!

SOIS MUY GRANDES!!!