¡¡¡Superado el primer mes!!!

Creía que al principio me iba a costar más pero la verdad es que ha sido bastante fácil,  y no muy realista porque he estado más de dos semanas en el pueblo con la familia y allí pocas tentaciones había. Pero aún así tengo que admitir que la actitud y las ganas de hacerlo bien las he tenido en todo momento.

Cosas que me han pasado en este mes:

– no os voy a engañar, más de una vez he pensado que me había metido en un “lío” sin pensarlo bien y que no lo iba a conseguir. Pero luego me digo “y ¿por qué no? Claro que sí, vas a aprender mucho durante este año” y me animo yo sola :-).

-me ha sorprendido como cada vez que he tenido una tentación de comprar algo, mi cabecita me ha lanzado la pregunta  “¿de  verdad lo necesitas?” y  el 100% de las veces  la respuesta era no.

-pero lo que no me esperaba era que iba a empezar a cuestionarme si necesito las cosas que ya tengo.  Y lo que es más raro es que me empiezan a molestar muchas de mis cosas, las siento inútiles, me ocupan un espacio físico y mental que no sé si quiero cedérselo.

Cosas que he  hecho o he decidido hacer a partir de #unañosincompras:

-como os digo siento que tengo muchas más cosas de las que necesito y  no me aportan nada, más bien me restan. Me quitan espacio (en el piso no vamos muy sobrados) y me complican saber  lo que tengo o necesito realmente. Por ejemplo con la ropa veo claramente que es así, no creo que haya utilizado este verano ni un 20% de todo lo que tengo, así que he decidido que cuando acabe la temporada y haga el cambio de armario aprovecharé para hacer un ejercicio para visibilizarlo aclaramente y tomar una decisión. Haré un montón con lo que he usado y  otro con todo lo que no se ha movido del armario. Ya os enseñaré las fotos porque estoy segura que va a ser muy esclarecedor. Cuando tenga los dos montones con las prendas que no he usado decidiré una a una si tiene sentido seguir guardándola o si por el contrario es mejor dárselas a alguien que las necesite de verdad.

-también he notado que empiezo a simplificar muchas cosas de las que hacía, o hubiera hecho. Es decir, si hacer algo implica consumir  me planteo si tiene sentido, es imprescindible o si  hay una manera más lógica, fácil y sostenible de hacerla. Por ejemplo, en la guardería me han pedido que lleve todo lo de Bruno etiquetado y ellos mismos me han pasado el link de una tienda donde hacen etiquetas con el nombre para pegarlas a la ropa. Entré en la web y hasta hice el diseño de las etiquetas pero cuando estaba a punto de gastarme 40 euros en unas etiquetas que ni siquiera me iban a durar todo el curso porque la ropa de Bruno no me dura más de un mes y medio, decidí que ésta no iba a ser mi opción, y fui a una mercería a comprar un rotulador para tejido. Bruno llevará toda su ropa con su nombre escrito a mano, y los 40 € de las etiquetas y el tiempo que ibámos a dedicar a pegarlas lo utilizaremos para algo que nos haga mucho más felices.

-también hemos empezado a hacer lo que os comenté de vender las cosas de Bruno que no utilizamos  para comprar otras que queremos. En este caso hemos vendido el moisés de Bruno  y he comprado un difusor de aceites esenciales que quiero empezar a utilizar con Bruno para ver si podemos evitar algún catarro porque tiene cierta facilidad para convertirlos en bronquitis. Las dos cosas las hemos hecho a través de Wallapop.

Por el momento no os puedo contar mucho más, no puedo sacar muchas conclusiones respecto al ahorro mensual porque aunque es verdad que no he comprado nada, es un mes poco significativo porque la mitad he estado en el pueblo y además hemos tenido gastos extras con los viajes. Supongo que en Septiembre os podré decir si mi bolsillo nota el impacto de #unañosincompras, que espero que sí!

 

Seguimossssss!!!!