El día 8 hay convocada una huelga feminista, la verdad es que creo que sea cual sea tu tendencia política es prácticamente imposible que no te afecten los temas que se reivindican. Incluso si tú lo has conseguido y crees que no van contigo las revindicaciones (te doy la ENHORABUENA con mayúsculas porque tiene mucho mérito) deberías ir por todas las que no lo hemos conseguido y sobre todo por las generaciones que vienen por detrás.

Yo he vivido en persona lo que es tener un techo de cristal en una multinacional por ser mujer (una multinacional propiedad de una familia y que dirige una mujer, lo que lo hace aún más doloroso), he visto compañeras irse a otro trabajo al ver que ni se las consideraba para ascender y que preferían fichar a alguien de fuera de la empresa mientras no fuera mujer. Sé que he cobrado menos que mis compañeros y he trabajado y me he implicado mucho más que  ellos. He estado a punto de perder la oportunidad de ser madre por el estrés que generaba un trabajo en el que tenía que demostrar diariamente que lo que tienes te lo has ganado y no te  lo están regalando. He tenido que decir basta y renunciar al esfuerzo de muchos años para poder vivir una vida saludable mental y físicamente, con la rabia y la impotencia que eso genera. He tenido que parar para aprender a aceptar tanta injusticia y vivir la vida que quiero vivir sin frustración ni rencores.

A mis 39 años estoy reinventándome de nuevo, formándome otra vez para poder tener una vida donde los límites me los ponga yo y sobre todo donde quepa Bruno y no tenga que renunciar a verlo crecer por ver crecer el bolsillo de otra persona.

Y os aseguro (aunque ya lo sabéis) que  no es fácil (nada fácil) y que muchos días las dudas y las inseguridades, de no saber si aposté demasiado fuerte y que consecuencias traerá, son mucho mayores de lo esperado y me hacen perder la esperanza y el sueño.

He tenido que escuchar en boca de otras mujeres y compañeras frases como “si sales del círculo no podrás volver a entrar”, “así son las cosas, las aceptas y punto”, “pides mucho Miriam, todo no se puede tener”, “tienes que dar las gracias por estar donde estás”, “cuantas quisieran”…etc…

Pero sabéis qué, a todas ellas hoy les quiero decir: que pienso dar las gracias porque no me han dado nada, lo he trabajado (y mucho), que si no puedo volver a entrar al dichoso círculo simplemente es que no era mi sitio y ya me crearé yo el mío propio aunque sea mucho más pequeño (mejor!!!) y sobre todo que para nada pido mucho, simplemente pido lo justo, lo que quiero y lo que me da la gana (ale! si no lo digo reviento).

Así que sí, el próximo día 8 haré vaga porque hay que hacerla, porque me la debo y se la debo a Mia, a Ale, a Rocío y a todas las futuras mujeres que tendrán que entrar  en  el dichoso círculo, que espero y  deseo con todo mi corazón que cuanto ellas lleguen sea mucho más justo que en el que yo entré.

Estos son algunos de mis motivos pero hay muchos otros ¿cuales son los tuyos?

Un abrazo,

 

Miriam